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29/3/17

Cómo hacer ciencia más allá del llamado método científico

Jacqueline Hurtado de Barrera



Durante muchos años se ha considerado que el llamado método científico es la única y exclusiva forma de hacer ciencia. Particularmente, en los entornos académicos uno de los requisitos para considerar que una investigación es científicamente válida es el uso de este método. Sin embargo, si se hace una revisión exhaustiva de las investigaciones y los inventos que han tenido lugar a lo largo de la historia se verá que muchos de ellos no hubieran podido existir si sus investigadores hubiesen tenido que aplicar el llamado método científico.

En primer lugar hay que señalar que este método corresponde a un modelo epistémico llamado positivismo, y su nombre original es método hipotético deductivo. Es importante recordar que no es el único método para investigar, y que llamarlo método científico implica descalificar a los métodos de otros modelos epistémicos, como si no fuesen científicos. Existen modelos epistémicos como el estructuralismo, el pragmatismo, la fenomenología, entre otros, que también han diseñado sus propios métodos para investigar. Un ejemplo de esto es el método del estructuralismo, denominado análisis estructural. Otro ejemplo es el método del pragmatismo que se conoce como Investigación acción.
En segundo lugar, el método hipotético deductivo sólo permite hacer un tipo de investigación. Para el positivismo la investigación tiene como objetivo principal la verificación de hipótesis, por lo tanto, se centra específicamente en la investigación confirmatoria, y cualquier otro tipo de investigación no puede alcanzarse con el uso del método hipotético deductivo. 

Autores como Kerlinger, por ejemplo, coinciden en que las etapas del método hipotético deductivo son las siguientes: planteamiento del problema, formulación de la hipótesis, y desarrollo del experimento para verificar la hipótesis. 

La investigación del genoma humano no hubiera existido sise hubiera planteado
únicamentedesde el punto de vista del método hipotético deductivo.
 
Con respecto al planteamiento del problema, los positivistas definen problema científico –porque ellos lo distinguen de un problema cotidiano-, como una pregunta que plantea relación causa efecto y puede ser verificada a través de la experiencia, entiéndase por experiencia la experimentación. Esta condición excluye del campo de la investigación todas las preguntas que no involucren una relación causa-efecto. Preguntas como, por ejemplo “¿Cómo está conformado el genoma humano?, no implica una relación de causalidad y está dirigida, básicamente, a describir una condición. Por lo tanto, no podría considerarse desde el positivismo, un problema de investigación, sin embargo, es una de las investigaciones más valoradas de las últimas décadas, y en ella participaron más de 150 investigadores de todo el mundo y tardó 15 años en completarse.


Muchos de los conocimientos con los que contamos hoy en día fueron producto de investigaciones descriptivas, por ejemplo, la descripción de las órbitas de los astros y la caracterización de las especies que viven en el planeta. Otros tipos de investigación que quedarían excluidos del método hipotético deductivo por el hecho de no involucrar relaciones causa efecto, son las investigaciones analíticas, que se aplican con mucha frecuencia en filosofía, literatura, comunicación social, entre otros, y la investigación comparativa, que ha dado lugar a las ciencias comparadas, como la educación comparada y la psicología diferencial.

La segunda etapa del método hipotético deductivo consiste en formular una hipótesis. En el sentido más ortodoxo, los positivistas consideran que una hipótesis es una afirmación que plantea una posible relación causa-efecto, y también debe ser verificable a través de la experiencia. La hipótesis constituye una respuesta tentativa al problema. Pero la pregunta que podría hacerse un investigador es ¿cómo es posible tener una respuesta tentativa a un problema antes de que este haya sido investigado? En consecuencia, ¿cómo entonces se puede obtener una hipótesis?
El método hipotético deductivo debe su nombre, precisamente, a que la hipótesis se obtiene a través de un proceso deductivo que se deriva de una teoría previamente elaborada. La hipótesis asume una determinada causa que explica un cierto efecto, y ese supuesto se deriva de una teoría preexistente, por eso el esquema inicial de presentación de una investigación dentro del positivismo involucra desarrollar un capitulo donde se plantea el problema, inmediatamente un segundo capítulo que contiene un marco teórico con las teorías existentes, y un tercer capítulo de carácter metodológico donde estaba contenida la hipótesis. 

Si la hipótesis se deriva de una teoría que ya existe, ¿cómo se creó o de dónde surgió esa teoría? Esa teoría no pudo haber sido desarrollada a través del llamado método científico, porque este requiere que la teoría ya exista. La forma como está diseñado el método requiere que ya exista una teoría y no permite crear teorías nuevas. Pero, si se asume que el método hipotético deductivo es el único método científico entonces las teorías de las cuales se derivan todas las hipótesis no podrían considerarse “científicas”. Todo esto lleva a concluir que el método hipotético deductivo es útil para verificar las teorías que ya existen, pero que no permite construir nuevas teorías. 

El tercer paso del llamado método científico es la verificación de la hipótesis a través de la experimentación, aunque más recientemente se han aceptado otras formas de verificación que no involucran el experimento, a través de los llamados diseños expostfacto. Al concluir con la verificación se concreta la investigación confirmatoria que es el único tipo de investigación que admite este método. Con esto también quedarían excluidas del ámbito de la ciencia investigaciones que aunque plantean relación causa efecto no son confirmatorias. Por ejemplo, la investigación explicativa, que se encarga de generar las teorías, la predictiva, que se ocupa de anticipar los escenarios futuros (como los estudios acerca del calentamiento global), la proyectiva que se encarga de inventos, innovación y tecnología (como los diseños de robótica y el desarrollo de software), la investigación interactiva, dentro de la cual se ubica la investigación acción, y la investigación evaluativa, que se ocupa de la evaluación de propuestas y programas.
Particularmente en el caso de la investigación explicativa las limitaciones que ha impuesto el uso del llamado método científico han coartado la posibilidad de generación de teorías en los contextos educativos. La exigencia que, desde un primer momento, se le hace a muchos estudiantes tanto de pregrado como de postgrado, de utilizar el método hipotético deductivo y de limitarse a las teorías ya existentes, ha disminuido la capacidad de teorización, particularmente en los países latinoamericanos.
La posibilidad de hacer una investigación explicativa es real, lo único que se requiere es conocer los procesos involucrados en ese tipo de investigación; no se necesita ser un genio, un ser especial o un extraterrestre para generar una teoría propia acerca de algún evento. Piaget generó una teoría sólo al observar a sus tres hijos. Freud generó una teoría sólo entrevistando pacientes con traumas producto de la guerra. 

¿Cómo es posible que en la sociedad del siglo XXI, una sociedad al borde de la singularidad, se le diga a los  jóvenes que no pueden pensar con autonomía, expresar sus propias ideas y –mucho menos- crear teorías? No se puede enseñar a hacer ciencia si no se tiene fe en que se puede crear conocimiento nuevo. No se puede motivar a los estudiantes a que sean creativos si se les obliga permanentemente a repetir y se les penaliza por pensar. Es necesario comenzar por cambiar la visión reduccionista de la ciencia para dar lugar a una visión integradora.

8/6/16

Del pensamiento sistémico y complejo a la comprensión holística de la ciencia


Por Jacqueline Hurtado de Barrera
Marzo, 2015

El pensamiento sistémico
La sistémica abrió el camino en la ciencia para comprender los fenómenos desde una visión más amplia. La sistémica es un antecedente del pensamiento complejo y de la ontología que lo sustenta. El concepto de sistema ya lo planteaban otros autores, entre ellos Levi-Strauss a partir de 1935 desde el estructuralismo, y este autor afirmaba lo siguiente: “una estructura presenta un carácter de sistema. Consiste en elementos tales que una modificación cualquiera en uno de ellos entraña una modificación de todos los demás” (Levi-Strauss, 1994, pág. 301). La sistémica amplía este concepto y lo presenta como un nuevo paradigma científico, con lo que se configura a sí misma como un modelo epistémico que genera teorías al interior de diversas disciplinas como la biología, la psicología, la sociología, y por supuesto la administración y la gerencia, entre otras.
El pensamiento sistémico intenta dejar atrás las nociones mecanicistas y reduccionistas de la ciencia del momento, y se concentra en la organización, la interacción dinámica y el carácter de unidad de los sistemas.  Incorpora los sistemas abiertos y los estados de desequilibrio, de los cuales no se ocupaban la física y la química de la época. Además identifica algunos principios que son aplicables a entidades completamente diferentes entre sí, pero que pueden ser vistas como sistemas (Bertalanffy, 1976).
El pensamiento complejo 
Según Morin, (1998), uno de los aportes de la complejidad al ámbito científico es cambio del “paradigma” de la simplicidad por lo que él lama el paradigma de la complejidad. Para él, el “paradigma” de la simplicidad se enfoca en la búsqueda del orden a través de una ley o de principio, se concentra en los aspectos particulares y trata de explicar cada aspecto, más no visualiza la totalidad en la que se integra ese conjunto de aspectos particulares. Ese paradigma de la simplicidad es a la vez reduccionista y mecanicista, y eso es lo que intenta superar la complejidad. La complejidad devela que hasta lo que parece ser más simple, resulta ser complejo (por ejemplo, el átomo). Para Morín (1997) todo sistema integra y organiza la diversidad en una unidad.
La noción de complejidad intenta superar el énfasis en la búsqueda del orden y la negación del desorden. Para Morin (1998), el orden y el desorden cooperan de manera conjunta, y considera que la agitación y el encuentro al azar son necesarios para la organización del universo.
Además, Morin (op.cit.) retoma el concepto de auto organización y considera que el universo se crea a través de procesos auto-organizadores. Morin resume en tres principios al pensamiento complejo:
1.  El principio dialógico, que permite mantener la dualidad dentro de la unidad: la unidad puede estar formada por procesos a la vez complementarios y antagonistas. A este principio corresponde la dinámica que se establece entre orden y caos. Un concepto que Morin utiliza para describir esta dinámica es el de bucle eco-organizador, según el cual una reorganización permanente responde a una desorganización permanente (Morin, 1997).
2.  El principio de recursividad organizacional, donde cada momento de un proceso es a la vez producido y productor, de manera que las causas también son efectos y los efectos son a su vez causas.
3.  El principio hologramático, que plantea que cada componente de una totalidad contiene a esa totalidad.
Sin embargo, el pensamiento complejo no termina de concretar lo que se aspira para la ciencia del nuevo milenio. Su mayor aporte es que reafirma una ontología que se hace necesaria para dar apertura a esta nueva visión de ciencia y que está descrita en extremo en sus textos de El método. Sin embargo, entre las críticas que se le hacen están las siguientes (Reynoso, 2009):
-    La dualidad implícita en la manera como Morin relaciona el orden y el desorden como si fueran dos procesos diferentes cuando en realidad son un mismo proceso en diferentes grados de manifestación.
-    El planteamiento de la integración dialógica de los opuestos, como si las oposiciones fueran propiedades distintas de las cosas, cuando en realidad son puntos de vista desde los cuales se ve la misma propiedad.
-    El hecho de que la descripción de la recursividad no supera el concepto de causalidad lineal propio de la ciencia de la modernidad. Como diría Reynoso (2009), “una configuración en forma de bucle no constituye una forma diferente o ´mejor´ de causalidad”. Sigue siendo un proceso lineal.
La otra crítica es que el pensamiento complejo no aporta procesos concretos para hacer ciencia. En los tomos de El Método, Morín describe ampliamente su ontología, pero no llega a proponer ningún método mediante el cual se pueda concretar una nueva forma de hacer ciencia. Esto no es típico de los modelos epistémicos, pues cada modelo tiene su método para investigar.
En todo caso, la noción de complejidad se acerca mucho a la visión del mundo y de la ciencia que emerge de la física cuántica y de las teorías asociadas con el caos, la incertidumbre y la transdisciplinariedad.
La física cuántica como generadora de la noción de complejidad
Aunque la complejidad ha desarrollado planteamientos que se enmarcan dentro de una visión de ciencia diferente, es indudable que esta nueva visión de ciencia ya se venía preparando desde mucho antes a través de los trabajos de la física cuántica. Por ejemplo, Heisenberg (c.p. Mires, 1996) desde principios del siglo veinte ya afirmaba que “el mundo aparece como un complicado tejido de procedimientos, en el cual se intercambian vínculos de todo tipo, se contactan y se relacionan, y de ese modo, determinan, en definitiva, la estructura de todo el tejido” (pág. 169).  Tal como afirma Mires (1996), la conclusión de que la realidad no tiene esencia es una conclusión filosófica que se deduce de la física cuántica.  Otra deducción es que es imposible separar el sujeto del objeto.
Otro cambio significativo aportado por la física cuántica es el relacionado con la noción de causalidad, -al que Morin intenta dar respuesta con el principio de recursividad sin lograrlo-. Para la física cuántica, el concepto de causalidad lineal, en el cual una única causa determina un único efecto, en realidad no existe. La física cuántica afirma que si se conoce una causa, con el máximo posible conocimiento en un momento dado, existe un número indefinido de posibles efectos de los cuales no podemos saber cuál ocurrirá. Además, esta incertidumbre no es un problema de las limitaciones del ser humano o de los procedimientos utilizados sino que la naturaleza es así (Romero, 2014).
Por otra parte, el principio de complementariedad, del cual el concepto de dialógica de Morin es apenas un acercamiento, fue formulado por Bohr, quien ya en 1916 ejercía como profesor. Para Bohr las diferentes teorías que surgen dentro de una disciplina para explicar una misma situación, no son opuestas ni excluyentes. Son sólo perspectivas diferentes que se complementan entre sí, reflejo de una complejidad mayor que el investigador no alcanza a percibir en ese momento.
Aunque esta es una reflexión que no se agota fácilmente, y podrían desarrollarse muchos otros planteamientos, puede decirse que la teoría sistémica y el pensamiento complejo son expresiones que enfatizan una ontología que nace de una gran  variedad de hallazgos dentro de la física cuántica, del descontento con la forma reduccionista de hacer ciencia durante la modernidad, de la decepción ante el fracaso de los grandes relatos, y de las exigencias de la sociedad que se complejiza cada vez más en el mundo actual.
Es un punto intermedio que se acerca a la nueva visión de ciencia pero no la termina de perfilar. Sin embargo, algunos de los puntos que no termina de resolver el pensamiento complejo han sido adelantados y desarrollados por la comprensión holística.
La holística en la ciencia del tercer milenio
Algunos desarrollos que la comprensión holística de la ciencia ha formulado y que va más allá de los aportes de la complejidad son:
- La espiral como metáfora de proceso de conocer, que  supera la linealidad y se convierte en un sintagma de los distintos modelos epistémicos
 -   La aplicación del principio en complementariedad en la elaboración científica y en la comprensión de evolución de la ciencia, a través de los procesos sintagmáticos.
- El desarrollo metodológico del principio de posibilidades abiertas, que rescata la incertidumbre en el proceso investigativo, y vinculan entre lo caológico y lo cosmológico.
- La integración metodológica a través de la holopraxis como multimétodo que permite al investigador crear su propio camino, con lo cual el método se convierte en una herramienta y deja de ser una camisa de fuerza.
-  La aplicación del principio holográfico en el proceso metodológico, por medio del holograma de la investigación como herramienta de planificación, seguimiento y evaluación de investigaciones.
-   La visión de ciencia basada en una concepción antropológica integral.

Referencias
Bertalanffy, Ludwig von. (1976). Teoría general de los sistemas. México: Fondo de Cultura Económica.
Levi-Strauss, Claude. (1994). Antropología Estructural. Barcelona: Editorial Altaya.
Mires, Fernando. (1996). La revolución que nadie soñó o la otra posmodernidad. Caracas: Editorial Nueva Sociedad
Morin, Edgar. (1998). Introducción al pensamiento complejo. Barcelona: Editorial Gedisa.
Morin, Edgar. (1997). El Método: La vida de la vida. Madrid: Editorial Cátedra.
Romero, Víctor. (2014). “No-causalidad y mecánica cuántica”. Revista C2. Ciencia y Cultura. En: http://www.revistac2.com/no-causalidad-y-mecanica-cuantica

Reynoso, Carlos. (2009). Modelos o metáforas. Crítica del paradigma de la complejidad de Edgar Morín. Buenos Aires: Editorial S.B.

Acerca de lo cualitativo y lo cuantitativo en investigación


Elaborado por Jacqueline Hurtado
Con este artículo se pretende iniciar una reflexión en torno a ciertos conceptos relacionados con las denominaciones “cualitativo” y “cuantitativo”, con el ánimo de aportar algunas ideas que permitan clarificar el quehacer metodológico en el ámbito de la investigación. Si bien las ideas que se van a desarrollar tocan algunos aspectos epistémicos, y pudiera parecer que se alejan de los aspectos prácticos relacionados con las técnicas y los métodos, es necesario señalar que el proceder metodológico en las diferentes vertientes de la investigación está signado por la epistemología en la cual se ubica cada vertiente. A continuación se presentan algunos de los aspectos centrales que podrían ser objeto de reflexión en el presente artículo.
El tratamiento indistinto de los conceptos de “investigación cualitativa”, “método cualitativo”, “técnicas cualitativas”
Al revisar diferentes autores de textos relacionados con la investigación, particularmente los que se autodenominan “cualitativos” es posible percibir un tratamiento indiferenciado entre conceptos tales como modelo epistémico, método, tipo de investigación y técnica. Por ejemplo, al revisar el material publicado por Mella (1998), se puede evidenciar que en algunos párrafos el autor alude a lo cualitativo y a lo cuantitativo como tipos de investigación (cuando utiliza las expresiones “investigación cualitativa” e “investigación cuantitativa”), pero en otros lugares del texto, para referirse a lo mismo utiliza las expresiones “método cualitativo” y “método cuantitativo” por ejemplo cuando señala que “el método cualitativo tiene así como objetivo la descripción de las cualidades de un fenómeno” (pág. 6).
También hay cierta imprecisión en los conceptos de método y técnica, por ejemplo, el mismo Mella (op.cit.) menciona como método la observación participante, la cual es, en realidad, una técnica de recolección de datos: “el método más conocido es la observación participante...” (pág. 5). De hecho más adelante afirma que “La técnica quizás más utilizada por la metodología cualitativa es la observación” (pág. 20).
Otros autores incurren en errores similares. Por ejemplo, Martínez Miguélez expresa: “Dentro de las metodologías cualitativas, el enfoque etnográfico, quizá, sea uno de los más antiguos” (p. 29). Con esta afirmación el autor confunde enfoque con método.
Con base en lo planteado anteriormente resulta necesario clarificar los conceptos de paradigma o modelo epistémico, método, tipo de investigación y técnica.
El modelo epistémico es una postura filosófica en torno a la noción de conocimiento. Un modelo epistémico intenta dar respuesta, desde la filosofía, a preguntas como qué es el conocimiento, para qué sirve, cuáles son las fuentes del conocimiento, cómo se valida tal conocimiento, qué se considera investigación y cómo se relaciona la investigación con la sociedad, los valores, la política y las ideologías, entre otras cosas (Hurtado de Barrera, 2008).
El término metodología, por otra parte, está conformado por la palabra método y el sufijo logos, que en conjunto significan estudio o ciencia de los métodos.
La palabra método proviene de los vocablos griegos metá, que significa “a lo largo”, y odos, que significa “camino”. Asti Vera (op. cit.) define el método como un procedimiento general basado en principios lógicos que puede ser común a varias ciencias. El método es la manera de hacer algo para alcanzar un objetivo y comprende el conjunto de pasos o etapas generales que guían la acción. Cada modelo epistémico tiene su método. Por ejemplo el método del positivismo es el método hipotético deductivo, mientras que el del estructuralismo es el análisis estructural, conocido en las ciencias sociales como “método etnográfico”.
Las técnicas son modos más específicos de hacer algo. Por ejemplo, algunas técnicas de recolección de datos son la entrevista y la observación, pero también hay técnicas de muestreo (como el muestreo por azar simple o el muestreo estratificado), y hay técnicas de análisis de datos (como el análisis de varianza o la correlación, en el caso de la estadística) (Hurtado de Barrera, 2008)
El tipo de investigación se refiere al grado de profundidad y tipo de resultado a lograr en la investigación. Los tipos de investigación son diez: exploratoria, descriptiva, analítica, comparativa, explicativa, predictiva, proyectiva, interactiva, confirmatoria y evaluativa.
Por otra parte, los diseños de investigación hacen referencia a los pasos operativos relacionados específicamente a la recolección de datos. Por ejemplo, cuando el investigador obtiene sus datos de fuentes vivas se dice que el diseño es de campo. El objetivo del diseño de investigación es garantizar la validez interna de la investigación.
Es importante precisar entonces a qué hacen referencia los términos “cualitativo” y “cuantitativo”. En este sentido la definición de Corbin y Strauss (2002) resulta bastante ilustrativa:
Con el término “investigación cualitativa”, entendemos cualquier tipo de investigación que produce hallazgos a los que no se llega por medio de procedimientos estadísticos u otros medios de cuantificación (págs. 11 y 12).
Por su parte Tesch (1990), señala que los datos cualitativos abarcan los diferentes tipos de información que no se encuentran expresados en números. Esto comprende material verbal, pero también imágenes: fotos, videos, pinturas, dibujos...
Esta definición deja en claro que el término “cualitativo” alude a las técnicas de análisis. En otras palabras, cuando las técnicas de análisis se basan en datos numéricos y pertenecen al campo de la estadística se les denominan “técnicas cuantitativas”, y cuando se basan en datos verbales se les denomina “técnicas cualitativas”. Esto permite comprender que los términos “cualitativo” o “cuantitativo” no aluden a modelos epistémicos, paradigmas ni a tipos de investigación, ni a métodos, ni a diseños, sino a las técnicas que se utilizan en los análisis de la investigación.
Los modelos epistémicos que tienen preferencia por las técnicas de análisis cualitativo
No es correcto hablar de un modelo epistémico o de un paradigma cualitativo, pues en realidad son varios los modelos epistémicos o los paradigmas que tienen preferencia por el uso de técnicas cualitativas. Cada uno de estos modelos o paradigmas tuvo su origen en una disciplina y pertenece a una tradición. Algunos de los modelos epistémicos que prefieren el uso de técnicas cualitativas para la recolección de información y para el análisis de datos son:
- El materialismo dialéctico
Para el materialismo dialéctico, desde la vertiente de Marx, investigar es estudiar la sociedad, en constante cambio, con base en sus propias contradicciones internas que motorizan los fenómenos sociales (dialéctica), y analizar el origen y desarrollo de los hechos sociales (como parte de la dinámica histórica) (Núñez Tenorio, 1974). De esta manera Marx desarrolló sus teorías.El materialismo dialéctico tuvo su origen en la política.
- El pragmatismo en su vertiente sociologista
Originalmente Peirce, fue el fundador del pragmatismo, y planteó que toda la función del pensamiento es producir hábitos de acción (San Baldomero, 2001). Para el pragmatismo las ideas son parte de la experiencia. Una definición de investigación que se enmarca dentro del pragmatismo es la de Kurt Lewin (1946 en Salazar, 1992); este autor afirma lo siguiente:
La investigación requerida para la práctica social puede ser caracterizada como una serie de procesos investigativos que esclarezcan el quehacer profesional en el manejo de problemas sociales específicos (la administración social) o como una ingeniería social (...).
Kurt Lewin fue el primero en utilizar el término “investigación-acción” en 1944, bajo el cual se enmarca el concepto antes presentado. Elliot (2000) define investigación-acción como el estudio de una situación social para tratar de mejorar la calidad de la acción en la misma. Kurt Lewin desarrolló su propuesta en el campo de la psicología social. Esta vertiente del pragmatismo prefiere las técnicas cuantitativas. 

Sin embargo, existe una vertiente del pragmatismo, llamada sociologista, derivada del materialismo dialéctico, esbozada por Mao TseTung, y desarrollada en el campo de las ciencias sociales por Fals Borda, cuyo método es la Investigación acción participativa. Esta vertiente tiene preferencia por el uso de técnicas cualitativas.
- El estructuralismo
El estructuralismo surgió a partir los planteamientos de Saussure en el campo de la lingüística, y se extendió a las ciencias sociales a través de los planteamientos de Levi Strauss. El estructuralismo desarrolla sus procesos investigativos tratando de dilucidar las relaciones sistemáticas y constantes que existen en el comportamiento humano, personal y social. A tales relaciones sistemáticas se les da el nombre de "estructuras". El estructuralismo tuvo su origen en la lingüística y en la antropología.
- La fenomenología
La fenomenología, intenta estudiar el evento desde la perspectiva, las emociones y las experiencias de quien lo vive. Por ello intenta no partir de supuesto previo alguno. Los autores que aluden a la fenomenología definen la investigación de la siguiente manera:
- La investigación en fenomenología es el estudio de la experiencia vital, de la cotidianidad y del mundo de vida (Van Manen c.p. Rodríguez, Gil y García, 1999).
- La fenomenología es la investigación sistemática de la subjetividad (Bullington y Karlson c.p. Rodríguez, Gil y García, 1999).
- La investigación en fenomenología es la descripción de los significados vividos, existenciales (Van Manen op. cit.).
La fenomenología tuvo su origen en las tradiciones filosófica y psicológica.
Cada uno de los modelos epistémicos descritos anteriormente tiene características filosóficas, teóricas y metodológicas diferentes. Por lo tanto no es correcto denominarlos como “el paradigma cualitativo”. Primero, porque lo cualitativo no alude a una postura filosófica o paradigma, sino a técnicas de recolección de datos y de análisis, y segundo, porque existen varios paradigmas (y no uno) que prefieren el uso de técnicas cualitativas.
Cada modelo epistémico atribuye un objetivo diferente a la investigación (para la fenomenología el objetivo es describir, para el estructuralismo es analizar y explicar, para el pragmatismo es transformar…), su método está diseñado para el logro de tal objetivo. Es decir, cada modelo epistémico tiene un método que está en consonancia con la manera como concibe la investigación y con el objetivo que pretende alcanzar. En consecuencia, tampoco hay un sólo “método cualitativo”, porque dentro de los modelos epistémicos que prefieren las técnicas cualitativas no hay un sólo método.
Por tal razón, resulta más preciso aludir a “técnicas cualitativas” o a “técnicas cuantitativas”, o también “abordajes estructurados” y “abordajes inestructurados”. Dado que las técnicas son instrumentales, pueden ser utilizadas con diversos fines, pueden ser seleccionadas y desarrolladas en concordancia con tales fines y no son exclusivas de un método ni de un modelo epistémico.
Lo común de los modelos epistémicos que tienen preferencia por el uso de técnicas cualitativas
Aunque los modelos epistémicos que prefieren usar técnicas cualitativas tienen aspectos nucleares que los hacen diferentes entre sí -y por eso son modelos distintos-, también tienen ciertas similitudes desde el punto de vista de los procedimientos, y quizá esto ha contribuido a que se agrupen, erróneamente, como si fuesen un único modelo. Lo común en los paradigmas que trabajan con datos cualitativos, desde el punto de vista de los procedimientos es lo siguiente:
- Parten de observaciones concretas más que de teorías abstractas.
- Hacen un abordaje a partir de técnicas inestructuradas de recolección de datos, lo cual da cabida a informaciones inesperadas por el investigador y da espacio al descubrimiento.
- El conocimiento que se generan surge de la organización de ese conjunto de observaciones, ya sea este conocimiento una descripción, como en el caso de la fenomenología, un análisis o la creación de un concepto o teoría, como en el estructuralismo, o el producto de acciones concretas como en el caso del pragmatismo.
- La vinculación del investigador con su objeto de estudio y la búsqueda del entendimiento de los datos en diferentes niveles.
- La diversidad, riqueza y volumen de los datos obtenidos.
- Hacen énfasis en los significados y la importancia de la empatía.
- Contextualizan la información obtenida y su interpretación con base en ese contexto.
- Enfatizan en los eventos de estudio como procesos.
La necesidad de trascender hacia una visión ecléctica a una visión integradora
Los modelos epistémicos en investigación (tanto los que prefieren datos numéricos como los que prefieren datos verbales e icónicos) y sus respectivos métodos, no constituyen vertientes opuestas, excluyentes ni enfrentadas, sino que forman parte de un continuo dentro del proceso de investigación, donde cada modelo busca un tipo de conocimiento particular y para ello se vale del método que le permite lograrlo. Es por esta razón que en última instancia en un proceso investigativo complejo un investigador puede utilizar métodos y técnicas diferentes, que incluso pudieran aludir a modelos epistémicos diferentes, incluso sin contradecirse desde el punto de vista no sólo metodológico, sino también filosófico, pero para ello requiere de una comprensión integradora, pues no se trata de mezclar indiscriminadamente técnicas y métodos.
Uso de técnicas de análisis cualitativo en investigación
El  análisis cualitativo se utiliza cuando los datos no han sido codificados con números y por tanto el análisis estadístico no es pertinente. En general trabaja con imágenes, sonidos y texto. Para ello se requiere de un conjunto de técnicas que permitan organizar la información, categorizarla, agruparla y establecer relaciones conducentes a darle significado.
El uso de técnicas cualitativas es de mucha utilidad cuando el investigador se encuentra desarrollando las primeras etapas de la investigación, es decir, cuando está delimitando el tema, cuando se está familiarizando con el contexto a estudiar, o cuando está tratando de precisar mejor el evento de estudio y en la bibliografía disponible no hay conceptos muy claros. Es ese caso el investigador hace un abordaje inestructurado para descubrir “qué hay”.
Se utilizan también técnicas de análisis cualitativo cuando el investigador trabaja con técnicas e instrumentos completamente inestructurados que no le permiten obtener puntajes (como entrevistas en profundidad o registros anecdóticos), ya no sólo en las primeras etapas de la investigación, sino en el proceso completo.
Abordajes según el grado de estructuración
El abordaje se refiere al la manera como el investigador se acerca a su evento de estudio. Los abordajes pueden ser cosmológicos (ordenados, estructurados), cuando el investigador lleva conceptos predefinidos que le permiten anticipar posibilidades de respuesta en los instrumentos y asignarles puntajes. También pueden ser caológicos (inestructurados) cuando el investigador se acerca a su evento de estudio de manera abierta (Hurtado de Barrera, 2008) y obtiene información inesperada, que por lo general da lugar a categorías emergentes.
- El abordaje caológico
Caológico viene de caos, del griego kháos que significa “abismo”, “espacio abierto y tenebroso” (Corominas, 1961). El abordaje caológico implica un acercamiento por parte del investigador en el cual hay un mínimo grado de estructuración. En este caso el investigador prefiere obviar cualquier prejuicio o concepto preestablecido acerca del evento de estudio, para poder captar los aspectos inesperados o inusuales del mismo.
El abordaje caológico es ideal cuando:
- El investigador quiere hacer un estudio con características novedosas.
- Cuando quiere hacer énfasis en el descubrimiento más que corroborar un conocimiento existente.
- Cuando quiere construir un concepto o una teoría nuevos acerca del evento de estudio.
- Cuando se aproxima a un evento totalmente extraño, con el cual no ha tenido experiencias previas.
- Cuando investiga un evento ajeno a su contexto cultural y a sus códigos de referencia.
El abordaje caológico es abierto, recoge mucha información sobre diversos eventos, por eso requiere de instrumentos inestructurados. Los instrumentos inestructurados brindan la posibilidad de estudiar una situación de manera más flexible y permiten obtener información más variada y profunda. El abordaje caológico se vale preferiblemente de la entrevista en profundidad, los registros globales, los registros de especímenes y anecdóticos, el uso de diarios de campo y el apoyo de instrumentos de captación y registro como las cámaras de video, las cámaras fotográficas o las grabaciones de audio.
Dadas las características de la información obtenida, resulta difícil codificar la información de manera numérica, por lo cual no se pueden aplicar técnicas estadísticas. El análisis de la información obtenida se hacen mediante la categorización, la agrupación de categorías, el establecimiento de relaciones entre dichas categorías y la interpretación.
- El abordaje cosmológico
Cosmos significa orden. El abordaje cosmológico implica un acercamiento más planificado y con pautas preestablecidas por parte del investigador. El abordaje cosmológico se utiliza cuando:
- El investigador quiere hacer un estudio con la intención de corroborar si un evento se presenta bajo los criterios y condiciones que otros autores ya han establecido.
- Cuando existen ya teorías más o menos desarrolladas acerca del evento y conceptos relativamente aceptados.
- Cuando se aproxima a un evento conocido del cual ya se han hecho investigaciones previas en otros contextos similares.
- Cuando investiga un evento propio de su contexto cultural y enmarcado en sus códigos de referencia.
- Cuando se trata de un evento con el cual está muy familiarizado, ya sea por su área profesional o por su experiencia previa.
El abordaje cosmológico es focalizado, por lo tanto brinda la posibilidad de elaborar instrumentos más estructurados, con preguntas cerradas y codificaciones numéricas, aunque también admite el uso de preguntas abiertas con codificación previa. Los instrumentos estructurados admiten el uso de técnicas estadísticas para el cálculo de la validez y la confiabilidad y la elaboración de la tabla de operacionalización como punto de partida. Los instrumentos más utilizados en los abordajes cosmológicos son los cuestionarios, las escalas, las guías de entrevista estructurada o de entrevista inestructurada focalizada y las escalas de estimación, entre otros.
La complementariedad de los abordajes caológico y cosmológico
Los abordajes caológico y cosmológico no son de ninguna manera excluyentes; por el contrario, se necesitan el uno al otro y son complementarios.
En una investigación es posible desarrollar la fase interactiva de recolección de datos, mediante un único tipo de abordaje, o combinar ambos abordajes alternándolos en diferentes momentos, o aplicándolos en diferentes objetivos específicos, es decir, se puede iniciar una investigación con un abordaje caológico, organizar la información, codificarla y pasar a un abordaje cosmológico; o iniciar el estudio con un abordaje cosmológico, identificar ciertas características y luego profundizar en el conocimiento de las mismas a través de un abordaje caológico. También es posible desarrollar unos objetivos específicos a través de un abordaje caológico y otros a través de un abordaje cosmológico.
Los pasos del análisis cualitativo
Para el análisis cualitativo de los datos es recomendable cumplir los pasos siguientes:
- Digitalizar la información: si son entrevistas o registros anecdóticos, se debe transcribir la información completa en un procesador de texto. Los programas como Atlas-ti y Aquad permiten numerar las líneas de cada documento para identificar más fácilmente los fragmentos de texto categorizados.
- Revisar la información varias veces a fin de detectar posibles vías para la categorización.
- Comenzar a categorizar las unidades de análisis. Estas unidades pueden ser intervenciones completas del entrevistado, párrafos o frases. La categorización se puede hacer con una matriz de categorías previamente elaborada o asignando categorías según la información de cada unidad de análisis (las categorías emergen de los datos).
- Organizar las categorías: buscar categorías similares, opuestas o contenidas en otras. En esta etapa se pueden crear metacategorias.
- Identificar relaciones entre categorías: categorías que se solapan, eventos que aparecen juntos bajo ciertas condiciones…
- Construir la interpretación con base en los dos pasos anteriores.
Algunos programas informáticos para el análisis cualitativo
Uno de los programas más utilizados para el análisis de datos cualitativos es el Atlas-ti. Es un programa de origen alemán, desarrollado en la Universidad de Berlín Thomas Moore. A pesar de que existen más de 200 programas informáticos para el análisis de datos cualitativos, el Atlas-ti está en primer lugar junto con el programa Nvivo.
Otros programas para análisis de datos textuales son el AQUAD, el Nud-ist y el QUALRUS. En general todos los programas destinados al análisis de datos cualitativos se agrupan bajo el nombre de CAQDAS: Computer Assisted Qualitative Data Análisis Software.
El Atlas-ti es un programa informático que permite analizar datos relacionados con: fotografías, videos, canciones, entrevistas, registros anecdóticos, diarios, discursos, documentos históricos. Este programa permite que la persona trabaje sola o en conjunto con otros analistas en el mismo documento. Cada analista tiene un código para entrar al documento.
Referencias
Hurtado de Barrrera, Jacqueline. 2012. Metodología de la investigación. Guía para una comprensión holística de la ciencia. Bogotá,  Colombia. Ediciones Quirón-Sypal. 
Martínez Miguélez, Miguel. 1998. La investigación cualitativa etnográfica en educación. México. Editorial Trillas.
Mella, Orlando. 1998. Naturaleza y orientaciones teórico metodológicas de la investigación cualitativa. Material en línea.
Tesch, Renata. 1990. Qualitative Research: Análysis types and software tools. New York, Usa: The Falmer Press.

29/1/11

¿Investigación Holística o comprensión holística de la investigación?







La comprensión holística de la investigación está llamada a producir cambios insospechados en el campo de la labor científica, en los procesos metodológicos y en la didáctica de la investigación.

Por Jacqueline Hurtado de Barrera

Publicado en: Revista Internacional Magisterio No. 31. Febrero-Marzo 2008. Bogotá, Colombia.

Algunas personas al escuchar la expresión “investigación holística” piensan inmediatamente en un tipo de investigación, en un método, o en un modelo epistémico en particular. Sin embargo, la investigación holística no se refiere realmente a eso. Podría decirse que el adjetivo “holística” más bien hace referencia a una actitud del investigador hacia el proceso de generación del conocimiento. Una actitud de apertura y de búsqueda de una comprensión integradora de su evento de estudio. Por esa razón, más que hablar de investigación holística, sería necesario hablar de “comprensión holística de la investigación”, es decir, de una manera de ver el proceso investigativo que permite percibir en él lo que, a lo largo de los años, los diferentes modelos epistémicos han aportado.

No es un secreto para los investigadores y los docentes que trabajan en el ámbito de la investigación, que desde hace algunos años se ha generado mucha inquietud en relación a la idoneidad de los métodos en investigación y a la necesidad de trascender hacia propuestas más amplias que permitan superar el reduccionismo de algunos modelos y dar respuestas más acordes con la complejidad de las situaciones a estudiar. En esta línea, autores como Cook y Reichardt (1982), Damiani (1995) y Delgado (1991), entre otros, desarrollaron una argumentación convincente en torno a la necesidad de integrar las diferentes técnicas en investigación y superar las confrontaciones entre los denominados “paradigma cualitativo” y “paradigma cuantitativo”. Sin embargo, tal integración se propuso en el plano de las técnicas, más que de los modelos o concepciones del proceso investigativo. En efecto cuando se alude a lo “cualitativo” o a lo “cuantitativo” se hace referencia a técnicas de codificación y de análisis de la información, y no propiamente a posturas filosóficas o a paradigmas. De hecho son varias las posturas filosóficas o los modelos epistémicos que tienen preferencia por el uso de la palabra (y no del número) en los análisis; algunos de ellos son el estructuralismo, el materialismo histórico, la fenomenología y el construccionismo social, aunque estos modelos difieren mucho entre sí en cuanto a su concepción del proceso investigativo, su método, sus criterios de validación y su cosmovisión en general. Lo mismo ocurre con los modelos de investigación que tiene preferencia por el uso de la estadística. En otras palabras, la preferencia por una determinada técnica no es criterio suficiente para incluir diferentes modelos epistémicos en una misma categoría. En consecuencia, el uso o no de estadística en el análisis de los datos, y por ende, la denominación como cuantitativo o cualitativo no nos dice nada acerca de la comprensión del proceso investigativo, de los métodos, de los criterios de validación ni de los resultados de conocimiento que aspira alcanzar cada modelo epistémico.

En este sentido, lo que se denominó investigación holística, pero que más bien alude a una comprensión integradora de la investigación, se propuso generar un modelo del proceso investigativo que recogiera los aportes de los diferentes modelos epistémicos, no sólo desde las técnicas de recolección de datos y de análisis, sino desde la concepción del proceso mismo; un modelo que abriera el panorama en cuanto a las posibilidades de aplicación de procedimientos, de variedad de resultados y de tipos de investigación y que fuese aplicable tanto a las ciencias sociales como a las ciencias naturales. En otras palabras generar un modelo en el cual se pudiera apreciar la enteridad del proceso investigativo (holos significa entero, completo, integro).

La comprensión holística de la investigación, tal como se plantea en este artículo, comenzó a desarrollarse a partir del año 1995, en el contexto de la Fundación Sypal (Servicios y proyecciones para América Latina), en Caracas, a partir de las inquietudes formuladas por múltiples investigadores con respecto a la rigidez y limitación de las formas tradicionales de hacer ciencia, enmarcadas en un único paradigma. Esta manera de entender la investigación tiene su asiento en la holística como corriente filosófica y en los desarrollos de la física cuántica. Aunque la holística tiene sus raíces los planteamientos de Aristóteles, quien fue el primero en afirmar que el todo es más que la suma de las partes, se moldea como corriente filosófica mucho después.

En su origen y concepción, cada modelo epistémico enfatizó ciertos aspectos del proceso de investigación en detrimento de otros. Por ejemplo, el positivismo destacó la importancia de verificar y descalificó la descripción como tipo de investigación, mientras que la fenomenología rescató la importancia de la descripción, pero desdeñó la verificación. Algunos métodos como la investigación-acción dieron mayor importancia a la participación de los investigados, mientras que otros privilegiaron las decisiones del investigador. Desde una comprensión holística de la investigación es posible comprender que todos esos aspectos son importantes, y que no sólo pueden coexistir en un modelo integrador, sino que son necesarios. En el gráfico 1 se aprecian los aspectos básicos que cada modelo epistémico aporta al proceso investigativo.

Figura 1. Sintagma de las definiciones de investigación

Hacia un modelo integrador a partir de los principios de la holística

Como antecedentes de la holística, se pueden citar los planteamientos de algunos autores, como Capra (1994), Weil (1993), Bohm (1980), Wilber, Pribram (1992), y otros autores que apuntan hacia una concepción holística de la ciencia. La comprensión holística de la investigación es una propuesta que presenta la investigación como un proceso global, evolutivo, integrador, concatenado y organizado. Desde una comprensión holística es posible trabajar los procesos que tienen que ver con la invención, con la formulación de propuestas novedosas, con la descripción y la clasificación, la creación de teorías y modelos, la indagación acerca del futuro, la aplicación práctica de soluciones, y la evaluación de proyectos, programas y acciones sociales, entre otras cosas.

Algunos de los principios de la holística que permiten visualizar un modelo integrador del proceso investigativo, son los siguientes:

- El principio de la unidad del todo.

- El principio de simultaneidad y sincronicidad.

- El principio de integralidad.

- El principio de posibilidades abiertas.

- El principio de complementariedad.

- El principio de devenir.

El principio de la unidad del todo

Cada vez más teóricos e investigadores coinciden en la idea de que el universo es una totalidad y que todo en él está íntimamente relacionado. Esta afirmación se basa, entre otras cosas, en los descubrimientos de la física cuántica. Al respecto, Capra (1992) expresa que la interconexión universal de las cosas y de los sucesos parece ser un rasgo fundamental de la realidad atómica. Bohm (c. p. Capra, 1992) confirma ésto al decir, en relación a la física cuántica: “uno llega a un nuevo concepto de inquebrantable totalidad que niega la idea clásica del mundo en partes existentes por separado e independientes” (p.156).

El principio de la unidad del todo deriva en ciertas consecuencias o aplicaciones en lo que respecta al proceso metodológico en la investigación holística. La investigación es vista como un proceso continuo que intenta abordar una totalidad o un holos (no el “absoluto” ni “el todo”) para llegar a un cierto conocimiento de él. En este sentido, el proceso investigativo abarca aspectos tanto secuenciales como simultáneos y continuidad no debe ser entendida como “acumulación” o como “linealidad”. Por ejemplo, el proceso de selección y análisis de un tema, en una investigación cualquiera, implica una serie de acciones que se ejecutan conjuntamente, de manera integrada: se lee, pero al mismo tiempo se observa, se reflexiona, se formulan interrogantes que van cambiando a medida que la lectura... esto también ocurre en otras etapas de la investigación

Para la holística, el universo es una sola realidad, de modo que los límites son considerados abstracciones del ser humano que le permiten aproximarse al conocimiento, al focalizar su atención en un evento específico de su interés. Es el investigador quien crea una frontera o un “límite” para poder aproximarse al estudio. Cuando el investigador presupone que las fronteras son reales y cree que es el medio externo el que determina los límites del evento a investigar, suele demorarse mucho en delimitar el tema y sus alcances, pues se queda esperando que el tema o la pregunta emerjan solos del contexto.

El principio simultaneidad y sincronicidad

El principio de sincronicidad está asociado con Jung (1952), y plantea que existe una forma de conexión entre fenómenos o situaciones de la realidad que se enlazan de manera a-causal, no lineal, de modo que tal conexión no responde a la lógica de la causa-efecto. Jung, concibió el principio de sincronicidad para describir la singular ocurrencia de dos o más acontecimientos de igual o similar significación, sin conexión causal posible. Este autor define la sincronicidad como: “La manifestación de una coincidencia significativa, de una conexión acausal” (Jung c.p. Luis, 2007).

Una de las implicaciones filosóficas del principio de sincronicidad es que éste constituye un vínculo entre el mundo psíquico y el mundo material, entre observador y observado, y por tanto introduce un principio de unidad entre el investigador y lo que se investiga. En la antigua concepción de ciencia se creía que las descripciones científicas eran “objetivas” e “independientes” del observador humano y del proceso de conocimiento, pero esta manera de pensar ha cambiado. El planteamiento de la unidad entre observador y observado tiene además su apoyo en el principio de indeterminación de Heisenberg, mencionado anteriormente: cuando se trata de medir con precisión los valores de un evento, los otros valores se vuelven inciertos. En consecuencia, “las propiedades de los objetos no se pueden separar del acto de medición y, por ende, del observador mismo” (Briggs y Peat, 1996).

El principio de integralidad

La integralidad le recuerda al investigador que si bien el universo es una unidad, no es uniforme, sino complejo. La integralidad alude a la unidad en lo diverso, por lo tanto la holística dista mucho de ser una forma de monismo. El ser humano es también un ser integral, que si bien es uno, se manifiesta desde diversas dimensiones (biofisiológica, volitiva, cognitiva, ética). Al estar la investigación signada por el humano, pues se debe a lo humano, es su principio y fin, debe tenerse en cuenta que:

- La investigación es una experiencia de integralidad.

- La investigación se da en un contexto social.

- La investigación tiene un carácter histórico.

- La investigación está inmersa en un sistema de valores.

Este principio se manifiesta en el proceso investigativo en las múltiples fuentes de las cuales procede el conocimiento: la experiencia, la observación, la imaginación, la reflexión, la intuición... Tiempo atrás se enfatizaba el carácter racional de la ciencia, así como el sentido instrumental y práctico de la misma, pero la ciencia no sólo es un proceso meramente intelectivo generado sólo a partir de las funciones del hemisferio izquierdo (lógico, analítico y secuencial), sino un proceso integrador. Es todo el cerebro el que participa, Aún más, no sólo es cerebral: es integral, integrativo y holístico. El investigador asume su trabajo a partir de su complejidad de ser humano e integra valores, emociones, actitudes, pensamientos, intuiciones y todo aquello que forma parte de él como persona.

El principio de posibilidades abiertas: caología y cosmología

El principio de posibilidades abiertas tiene su origen en la ciencia del siglo XX. Prigogine (2005) se dedicó a profundizar en los fenómenos de la termodinámica, y a partir de allí desarrolló sus planteamientos en torno a los conceptos de disipación de la energía, la irreversibilidad y la progresión hacia el desorden, así como la relación de éstos con el no equilibrio. La extensión del principio de posibilidades abiertas en la investigación se manifiesta en lo siguiente:

- El carácter creativo y no rutinario de la investigación, aún en el uso de los métodos: El proceso investigativo no puede ser una receta. Si bien es cierto que los métodos de investigación orientan sobre los caminos a seguir, esos caminos pueden estar llenos de sorpresas. Un proceso investigativo dinámico, abierto y creativo no puede estar limitado a una única técnica o a un método reduccionista, requiere variedad de posibilidades, de técnicas y de instrumentos acordes con las múltiples situaciones que se pueden presentar a lo largo de la indagación.

- La complementariedad entre el abordaje caológico y el abordaje cosmológico de la investigación: Para Prigogine los elementos creadores del orden y los creadores del desorden siempre están ligados, de modo que orden y desorden aparecen a la vez. Así como los procesos lineales en la física son predecibles y los sistemas cerrados son poco sensibles a las variaciones externas, en investigación el abordaje cosmológico (estructuado, cerrado, prestablecido, orientado a corroborar) responde a un camino relativamente preestablecido, con criterios más precisos y orientaciones más restringidas y es menos sensible a las variaciones que se apartan de los criterios y conceptos previos del investigador; este abordaje fue el preferido del positivismo. De la misma forma como los procesos disipativos en la física son complejos, no lineales e impredecibles, el abordaje caológico en investigación (inestructurado, abierto, con un mínimo de criterios previos, orientado a descubrir) se inicia sin preguntas, sin instrumentos estructurados, sin hipótesis, sólo con una actitud de escucha y apertura por parte del investigador, de modo que hasta los mismos eventos de estudio van emergiendo en el proceso; este tipo de abordaje ha sido el preferido del estructuralismo y de la fenomenología.

Figura 2. Abordajes caológico y cosmológico


El principio de complementariedad y los sintagmas

El principio de complementariedad fue enunciado inicialmente por Bohr con el propósito de interpretar las relaciones de incertidumbre de Heisenberg. En la física cuántica este principio plantea que en el mundo atómico no hay ondas ni corpúsculos como tales, sino que toda manifestación de la luz muestra un aspecto corpuscular, un aspecto ondulatorio o una combinación de ambos. Bohr sugirió que el principio de complementariedad podría extenderse a todas las áreas del conocimiento y sostuvo que los diferentes enfoques o teorías pertenecientes a una misma disciplina eran complementarios.

Esta complementariedad dió lugar al concepto de sintagma dentro de la comprensión holística de la investigación. Dado que los diferentes paradigmas proporcionan nociones de aspectos diferentes de un mismo evento, el sintagma sería una percepción amplia de un evento visto desde varios puntos de vista. El sintagma constituye, entonces, una comprensión mayor en la cual puede percibirse el evento como totalidad, en lugar de percibirlo desde una única perspectiva. Los diferentes modelos epistémicos en investigación se consideran como maneras distintas de percibir la misma realidad, es decir, aspectos complementarios del proceso investigativo global, y la comprensión holística presenta un sintagma de esos modelos.

El principio del devenir y la espiral holística

Desde los planteamientos de Heráclito en la filosofía antigua, hasta los desarrollos de Hawking con su teoría sobre la expansión del universo y las propuestas subsiguientes, el ser humano ha percibido el cambio como parte de la vida y del universo. El principio del devenir plantea que todo cambia permanentemente, por tanto, el conocimiento también es cambiante, y la investigación es un proceso de devenir personal e histórico. La ciencia de los antiguos paradigmas creía en la existencia de una teoría científica última acerca del mundo como una construcción firme y permanente. Pero cada día los científicos se convencen más de que esto no es posible. La búsqueda de conocimiento es un proceso dinámico, en el cual lo que se puede aceptar como verdad en una época, se considera insuficiente o se percibe como inadecuado en otra.

Desde una visión integradora se concibe el proceso investigativo como un devenir a través de diferentes niveles de conocimiento. En este devenir, el conocimiento anterior no queda desechado completamente, sino que se integra dentro de una nueva comprensión, pues ha sido la tarea evolutiva necesaria para alcanzar el nuevo aprendizaje. Desde una comprensión holística el ser humano se aproxima al conocimiento en un proceso permanente en “espiral” donde cada resultado alcanza grados de complejidad cada vez más avanzados. La espiral holística recorre diez tipos de investigación que se repiten ad infinitum, como un fractal.

Figura 3. La espiral de la investigación

Cada vuelta de la espiral representa un estadio de conocimiento y un objetivo de investigación. Estos objetivos representan logros sucesivos en un proceso permanente de generación de conocimiento, más que resultados finales. Los objetivos son integradores: para plantearse un objetivo de mayor profundi­dad se requiere antes haber logrado objetivos de menor profundidad o complejidad. Hay diez categorías básicas de objetivos: explorar, describir, analizar, comparar, explicar, predecir, proponer, intervenir, confirmar y evaluar, los cuales conducen, cada uno, a un tipo de investigación diferente: exploratoria, descriptiva, analítica, comparativa, explicativa, predictiva, proyectiva, interactiva, confirmatoria y evaluativa.

Exigencias y aportes de una comprensión holística de la investigación

Para trabajar con la comprensión holística de la investigación es esencial conocer y manejar los aportes y propuestas de los diferentes paradigmas e n investigación y además conocer multiplicidad de técnicas y métodos, pero fundamentalmente se requiere una actitud de apertura, flexibilidad y creatividad.

Por otra parte, la comprensión holística de la investigación proporciona diversos aportes, tanto metodológicos como pedagógicos, sociales y humanos. En primer lugar, constituye un modelo que organiza y sistematiza la información y el conocimiento en metodología de investigación por medio de la metáfora de la “espiral holística” (Hurtado de Barrera, 1996, 2000) y del cual se desprende la propuesta metodológica. Con base en este modelo se configuran la escala integrativa de los objetivos, los conceptos de fases y estadios y la concatenación de los tipos de investigación como momentos de un proceso único.

El modelo ha permitido desarrollar una clasificación amplia de los tipos de investigación en la cual se conceptualizan diez categorías (cuando los autores metodológicos más antiguos sólo habían conceptualizado una, y los más recientes a lo sumo cuatro). En investigación holística todos los tipos de investigación son importantes y ninguno es superior a otro: todos se necesitan recíprocamente. Se le atribuye significación científica, tanto a una investigación descriptiva como a una investigación explicativa o proyectiva, y se evita hacer corresponder los tipos con niveles específicos del proceso educativo formal.

Otro aporte consiste en la posibilidad de hacer investigación de manera transdisciplinaria. Esto es muy importante, pues tal como lo plantean Capra y Steindl-Rast (1994), en terrenos de la ciencia, cada campo científico con relevancia social es requerido en estos momentos de la historia para la solución de graves problemas de la sociedad y sólo una ciencia orientada hacia la holística será capaz de resolverlos, pues no cabe entender aisladamente los problemas principales de la época. Sea cual fuere el problema a resolver, tiene que ser percibido en su relación con los demás problemas, y para ello se precisa de un pensamiento holístico.

Otra contribución es el concepto de sintagma gnoseológico como una vía para desarrollar nuevo pensamiento y escapar de las viejas y gastadas ideas asociadas con el marco teórico basado en teorías ajenas a la realidad del investigador (Hurtado de Barrera, 1998, 2001a). La posibilidad de generar sintagmas propios invita al investigador a desprenderse del “copia y pega” para generar sus propios conceptos y desarrollar reflexiones teóricas más profundas.

La comprensión holística de la investigación abre una ventana novedosa que motiva y estimula a dar aportes propios y universales y ayuda al investigador a compren­der las distintas fases y estadios por los que atraviesan los procesos creativos en el plano de la investigación.

Además, la comprensión holística de la investigación propicia una mayor trascendencia de lo científico a otras áreas de lo humano y lo social. Para la comprensión holística de la investigación queda superada la división tradicional en­tre ciencia formal y ciencia fáctica. Esta característica de la comprensión holística de la investigación también facilita que docentes de cualquier nivel educativo y de cualquier disciplina puedan incorporar procesos investigativos a las actividades didácticas.

Dentro de esta propuesta no hay disociación entre la investigación y el quehacer profesional. Un tema de investigación nace fundamental­mente de un contexto y obedece a una necesidad, y se buscan resultados aplicables, capaces de resolver esas necesidades. Esta antigua dicotomía entre ciencia fáctica y ciencia teórica puede entenderse ahora como la expresión de diferentes mo­mentos de la espiral holística.

En síntesis, la comprensión holística de la investigación da respuesta a muchas de las inquietudes de investigadores e intelectuales. Diversos teóricos habían hecho las acotaciones epistémicas en torno a lo que se requería como proceso investigativo, pero no se había formulado un desarrollo metodológico que expresara esas inquietudes: ¿Cómo hacer ciencia a partir de esos principios epistémicos?, ¿cómo incorporar los procesos de simultaneidad a la investigación?, ¿cómo aplicar el proceso sintagmático?, ¿cómo hacer investigación transdisciplinaria?, ¿cómo hacer una investigación más humana? Estas preguntas son las que responde la investigación holística.

Referencias

Bohm, David. 1980. La totalidad y el orden implicado. Barcelona, España: Kairós.

Capra, Fritjof; Steindl-Rast, David. 1994. Pertenecer al Universo. Encuentros entre Ciencia y Espiritualidad. Madrid, España: Edaf.

Brogs, J. y Peat, D. 1996. A través del maravilloso espejo del universo. Barcelona, España: Gedisa.

Cook, T.D.; Reichardt, Ch. 1982 Métodos cualitativos y cuantitativos en investigación evaluativa. Madrid, España: Morata.

Damiani, Luis F. 1996. La diversidad metodológica en la Sociología. Caracas, Venezuela: Fondo Editorial Tropykos.

Delgado, José María. 1991. "Algunas consideraciones en torno al debate entre los enfoques cuantitativo y cualitativo de investigación en las ciencias sociales". Revista Paradigma. Vol. XIII. Nos. 1 y 2. Caracas, Venezuela: UPEL.

Hurtado de Barrera, Jacqueline. 2007. Metodología de la investigación. Una comprensión holística. Caracas, Venezuela. Ediciones Quirón- Sypal. Caracas.

Jung, Carl Gustav. 2004. Sincronicidad como principio de conexiones acausales (1952). Obra completa Volumen 8: La Dinámica de lo Inconsciente. Madrid: Trotta

Prigogine, Ilya. 2005. El nacimiento del tiempo. España: TusQuets Editores.

Weil, Pierre. 1993. Holística, una nueva visión y abordaje de lo real. Bogotá, Colombia: Ediciones San Pablo.

Wilber, Ken y otros. 1992. El paradigma holográfico. Una exploración de las fronteras de la ciencia. Buenos Aires, Argentina: Kairós.

  Mitos acerca de la investigación proyectiva Jacqueline Hurtado de Barrera www.saberinvestigar.com Noviembre, 2023 La investigación...

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